Clasificación de los Sistemas de Encofrado

Clasificación de los Sistemas de Encofrado: Se pueden clasificar los encofrados de muy distintas formas: atendiendo al material con el que están elaborados, al sistema de transmisión de cargas, al sistema de ejecución, etc. Sin embargo, se suelen agrupar en función de la posición del elemento que se va a encofrar: sistemas horizontales y sistemas verticales. Ejemplo del primer tipo son los forjados utilizados en edificación; en cuanto a los segundos, podrían ser aquellos utilizados en pilares o muros.

Clasificación de los Sistemas de Encofrado

Los sistemas de encofrado que se utilizan actualmente en obras de construcción, se pueden dividir los mismos en dos grandes grupos en función de la posición del elemento que se va a encofrar: sistemas horizontales y sistemas verticales.
En el siguiente cuadro, se muestra dicha clasificación, realizada en función de las subdivisiones que de los dos grandes grupos de sistemas de encofrado (horizontales y verticales) podemos encontrar en las obras de construcción.

Clasificación de los Sistemas de Encofrado

Encofrado Horizontal

Los sistemas de encofrado horizontal, empleados normalmente para ejecutar forjados, disponen de una serie de materiales que se distribuyen en tres grupos de elementos:

  • Superficie encofrante, entendida como una composición de tableros que da textura y trasmite las cargas a soportar a la propia estructura horizontal del encofrado.
  • Estructura horizontal, definida como un elemento resistente compuesto por vigas, sopandas o correas, que traslada las cargas transmitidas por la superficie encofrante a la estructura vertical.
  • Estructura vertical, constituida por elementos de apuntalamiento que transmiten las cargas a los forjados inferiores cuando existan o directamente al terreno.

Los encofrados horizontales, normalmente empleados en forjados de edificación o losas de puentes, presentan tres grupos de elementos constituyentes.

De Forjados Unidireccionales

Los forjados unidireccionales son aquellos que transmiten las cargas a los apoyos según una única dirección. Se apoyan o unen a la estructura portante a través de los bordes, jácenas (vigas) y viguetas, donde los elementos resistentes van dispuestos en una sola dirección.

Semilosa prefabricada

El sistema de encofrado de semilosas prefabricadas consiste en la colocación sobre una estructura metálica de placas prefabricadas de hormigón armado de gran tamaño (forjado semiacabado), las cuales se montan en obra y se rellenan allí con hormigón preparado in situ para conseguir la losa definitiva. Por tanto, la armadura estructural relevante y las armaduras de celosía vienen montadas ya de fábrica.

De forjados de viga plana o de cuelgue con viguetas

Este sistema de encofrado consiste en la colocación de elementos prefabricados de entrevigado (bovedillas de hormigón, cerámica u otro material aligerante), sobre una estructura de nervios lineales prefabricados (viguetas) los cuales flectan esencialmente en una dirección y están sustentados sobre vigas, las cuales pueden ser planas o bien de cuelgue.

Posteriormente a la colocación de los elementos prefabricados se procede a la colocación de la armadura de negativo y al vertido del hormigón con el fin de obtener el forjado definitivo. Clasificación de los Sistemas de Encofrado

Encofrado de viga de cuelgue. Detalle de armado

De forjados Bidireccionales

Este tipo de forjado posee sus elementos resistentes o nervios en ambas direcciones formando una retícula, por eso se denominan forjados bidireccionales o reticulares, pudiendo ser de losa maciza o bien de losa aligerada de hormigón.

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Detalle inferior del mecano de encofrado de losa in situ. Armado de losa in situ.

De losa de hormigón armado in situ

Este sistema de encofrado permite la construcción de forjados planos de hormigón armado in situ, macizados ó aligerados, mediante el empleo de mecanos, los cuales forman una superficie plana y resistente.

El sistema de encofrado utilizado para realizar losas macizas puede ser también modular o pre-montado, mediante el uso de las denominadas «mesas de encofrado», especialmente indicado para obras de grandes dimensiones y con una superficie donde la distribución de pilares responda a una geometría regular.

La superficie encofrante es de contrachapado fenólico, lo cual ofrece un acabado de hormigón visto. Además, y gracias a un montaje sistemático, se realiza un desencofrado rápido y seguro y el empleo de pocas piezas sueltas, por lo que el sistema de mesa optimiza los ritmos de ejecución.

Sistema de encofrado de mesas. Mesa de encofrado de superficie encofrante fenólica.

De losa aligerada de hormigón

A diferencia del anterior, este sistema de encofrado cuenta con elementos que permiten aligerar la estructura mediante la colocación de módulos que disminuyen el volumen final de hormigón. En este tipo de encofrado, los elementos constitutivos del entrevigado (los cuales realizan la función de aligerado) se denominan casetones, pudiendo ser de tipo recuperable, a los que se denomina bañeras (pueden ser de poliester y poseen un agujero central por el que se inyecta aire comprimido con el objeto de separarlos del hormigón del forjado); o bien no recuperables, los cuales se realizan con bloques de hormigón aligerado o con porexpán.

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Forjado bidireccional: de casetón recuperable y de casetón perdido

Encofrado Vertical

Los sistemas de encofrado vertical, utilizados para ejecutar pilares y muros, conforman paneles que contienen los siguientes materiales: que se distribuyen en tres grupos de elementos:

  • Sistema encofrante: elemento que da textura y soporta las presiones laterales del hormigón fresco. En general son tableros de madera contrachapada fenólica pero pueden ser también de acero u otros materiales. Para conseguir texturas especiales se utilizan elementos de forro en el interior de los encofrados.
  • Estructura soporte: elemento resistente de acero o aluminio compuesto por un marco exterior y unas costillas interiores de refuerzo.

Tanto en la construcción de pilares como de muros de grandes alturas, se pueden también utilizar los denominados sistemas de encofrado trepante o autotrepante, en los cuales el encofrado se apoya directamente sobre la parte de la estructura ejecutada con anterioridad. Además, otro sistema de encofrado vertical utilizado es el denominado deslizante, el cual se desplaza mediante el uso de gatos hidráulicos.

Los sistemas de encofrado vertical, típico en la ejecución de pilares y muros. Según el modo de transmisión de los esfuerzos, se clasifican a su vez en encofrados “a una cara” y encofrados “a dos caras”. Los encofrados a una cara son aquellos en los que, o bien las dos caras encofrantes se unen por tirantes, o no existe una de las caras. En este caso las presiones del hormigón fresco se absorben por estructuras externas al encofrado. En el caso del encofrado a dos caras, las presiones del hormigón se absorben por tirantes internos que atan las dos caras encofrantes. Presentan agrupaciones de elementos.

De Muros

El cometido de este tipo de encofrado es el de generar la superficie lisa que se adapte en forma y posición a las caras del muro a construir, generando un molde resistente en el que verter el hormigón fresco.

Los materiales empleados (rectos o curvos) son de múltiple naturaleza: paneles metálicos, elementos de madera ó plásticos, y piezas cerámicas para los de pequeñas dimensiones, cimentaciones o pequeñas zanjas.

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El panel suele estar compuesto por una superficie lisa (multicapa fenólico o chapa de acero) a la que se dota de la resistencia y rigidez requeridas mediante una serie de perfiles metálicos soldados en su reverso.

El proceso de construcción de los pilares es relativamente simple: una vez realizado el armado, se procede a encofrar el pilar mediante la colocación del molde (o montaje de sus partes) en función de la configuración del mismo. A continuación, se realiza la estabilización del encofrado mediante la colocación de puntales en cada una de sus caras; y por último, se realiza el vertido de hormigón.

De Pilares

Se utilizan principalmente como elemento contenedor del hormigón y la armadura para formar pilares con diferente configuración (redondos, cuadrados o rectangulares). Clasificación de los Sistemas de Encofrado

El material del que suelen estar constituidos estos encofrados suele ser el cartón, la fibra de vidrio y chapas curvas metálicas para los de configuración redonda; y las chapas metálicas planas para los cuadrados o rectangulares.

Con el fin de facilitar el acceso hasta la coronación del pilar para realizar las tareas de hormigonado, se deberá instalar un andamio con escaleras interiores en el caso de que el sistema de encofrado no tenga integrado en su configuración dichas escaleras.

Sistemas Trepantes y Autotrepantes

El sistema de encofrado trepante consiste en la realización de un hormigonado discontinuo, siendo necesario despegar el encofrado del hormigón para poder desplazarlo, y requiriendo por tanto sucesivas puestas del mismo hasta lograr la altura de la estructura a construir.

El proceso es el siguiente: el encofrado se apoya directamente sobre la parte de la estructura ejecutada con anterioridad. Una vez se sitúa en su sitio, actúa como un encofrado convencional permitiendo la colocación de ferralla en el tramo y el hormigonado. Con posterioridad al fraguado necesario en el tramo superior se procede a abrir los encofrados, separándolos del hormigón y elevarlos a la posición siguiente mediante un sistema de elevación solidario con el propio encofrado.

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Normalmente se disponen en grupos de dos tramos de encofrado de unos dos metros y medio de altura. Se empieza realizando los dos primeros tramos y luego se va pasando continuamente el de abajo a la parte superior para continuar con la progresión en altura.

La elevación del sistema se realiza mediante grúa si el encofrado es trepante, o bien de forma autónoma en el caso de los encofrados autotrepantes. Clasificación de los Sistemas de Encofrado

En este sentido, y en el caso de autotrepante, el sistema consiste básicamente en un sistema de trepa convencional al que se le añaden soluciones mecánicas e hidráulicas para conseguir que la elevación de todo el conjunto se realice sin necesidad de grúa. La elevación de la estructura se realiza mediante la sucesiva elevación de mástil y encofrado a lo largo del muro a ejecutar.

Cada consola lleva su propio cilindro hidráulico que es el encargado de elevar tanto el mástil como la consola. El sistema autotrepante permite acelerar los procesos de construcción de muros en comparación con los moldajes trepantes convencionales.

Los trabajos del sistema se pueden resumir en tres fases: Clasificación de los Sistemas de Encofrado

1ª Fase: se ejecuta el encofrado de forma tradicional, dejando en el hormigón un anclaje recuperable.
2ª Fase: se sujetan a los anclajes recuperables los pies de enganche. Se suspende el panel de encofrado con grúa y se montan sobre el mismo las ménsulas de trepa. Finalmente el conjunto así obtenido se coloca en los pies de enganche.
3º Fase: se mueven conjuntamente encofrado y ménsula en una sola operación de grúa (en el caso de ser autotrepante se realiza de forma
automática mediante soluciones mecánicas e hidráulicas), y se incorpora la plataforma auxiliar para recuperación de anclajes y posibles labores de retoques o reparaciones.

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